Brent Rooker conectó un jonrón de tres carreras y Shea Langeliers impulsó dos más ante Shane Baz, mientras los Atléticos realizaron varias jugadas espectaculares en la victoria del sábado por 6-2 sobre los Orioles, demostrando por qué lideran la División Oeste de la Liga Americana. Aaron Civale (4-1) lanzó cinco entradas sin permitir carreras en Camden Yards, en la tercera victoria consecutiva de su equipo, una que garantiza que los Atléticos regresarán a West Sacramento después del último partido de la serie del domingo manteniendo el liderato de la división. Lo más impresionante fue que el veterano lanzador derecho dominó la parte central del orden de los Orioles en su última entrada para salir de una situación complicada con las bases llenas y sin outs, ponchando a Adley Rutschman antes de inducir a Pete Alonso y Samuel Basallo a elevados. Nick Kurtz conectó dos dobles y anotó tres carreras, extendiendo la racha de juegos embasándose más larga de las Grandes Ligas a 33. En la parte alta de esa entrada, antes de la salida de Civale, Kurtz se robó la tercera base para preparar el elevado de sacrificio de Langeliers, que impulsó la quinta carrera del partido. Hogan Harris y Scott Barlow lanzaron una entrada sin permitir carreras cada uno. Y después de que Mark Leiter Jr. permitiera un sencillo de dos carreras de Colton Cowser, quien entró como bateador emergente en la octava entrada, Coby Thomas conectó un sencillo que impulsó la última carrera de los Atléticos, facilitando así la parte baja de la novena entrada para que Joel Kuhnel cerrara el partido.
Creen que Jacob Misiorowski estaba motivado para su primera apertura en su carrera contra los Yankees? El derecho de los Cerveceros de 24 años y auténtico lanzallamas humano se quedó a una pulgada de un inning inmaculado contra Aaron Judge y compañía la noche del viernes en el American Family Field, en la victoria de Milwaukee por 6-0 en la que alcanzó las 103.6 mph y lanzó las siete rectas más rápidas para un abridor en la era del rastreo de pitcheos, que comenzó en el 2008. Antes del viernes, los abridores habían realizado apenas tres pitcheos de 103.0 mph o más en temporada regular y postemporada desde el inicio del 2008. Uno de ellos pertenecía al propio Misiorowski en su salida anterior, una joya ante Washington que fue interrumpida por un calambre en el tendón de la corva derecho en el sexto inning mientras trabajaba un juego sin hits. Pero eso fue apenas un aperitivo, porque Misiorowski regresó saludable el viernes por la noche y lanzó otras 10 rectas de 103 mph o más contra los Yankees, siete de ellas solamente en un impresionante primer capítulo. Misiorowski realizó 10 pitcheos en la primera entrada, todos rectas. Ninguno estuvo por debajo de las 102.4 mph. Siete alcanzaron al menos 103.0 mph, incluyendo una máxima de 103.6 mph en el lanzamiento con el que provocó el elevado de línea de Judge para terminar el episodio. Sólo un hombre en el planeta ha lanzado una pelota más rápida en un juego de Grandes Ligas esta temporada. El cerrador de los Padres, Mason Miller, alcanzó las 103.8 mph ante los D-backs el 25 de abril. Ese inning estuvo cerca de ser inmaculado, la hazaña de retirar a tres bateadores con tres ponches utilizando el mínimo de nueve lanzamientos. Misiorowski ponchó al primer bate Trent Grisham y al segundo en el orden Ben Rice con tres pitcheos cada uno, incluyendo los dos terceros strikes más rápidos registrados por un abridor: 103.3 mph ante Rice después de uno de 102.8 mph contra Grisham. Luego, Misiorowski colocó cuenta de 0-2 ante Judge, el vigente Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Para ese momento, los ocho pitcheos de Misiorowski habían sido rectas de cuatro costuras. Por supuesto, lanzó otra más a 103.1 mph, apenas fuera de la esquina baja y afuera para bola uno. Sin inmutarse, Misiorowski volvió con otra recta, la más veloz de la entrada. Judge conectó una línea directo al guante de Sal Frelick en el jardín derecho. La velocidad de Misiorowski normalmente comienza en su punto máximo y luego disminuye inning por inning, pero en un segundo acto sin carreras estaba tirando todavía más fuego. Lanzó otros dos pitcheos a 103.6 mph ante Spencer Jones, el prospecto número seis de los Yankees, quien hacía su debut en MLB. Jones se ponchó tirándole a un foul tip para terminar un segundo capítulo en blanco, y los compañeros de Misiorowski recompensaron rápidamente su impactante inicio anotando cuatro carreras en la parte baja del segundo. Misiorowski siguió tirando fuego más profundo en el juego. Ponchó a los tres bateadores en el quinto inning mientras alcanzaba las 103.0 mph en su pitcheo número 71 de la noche. Ese lanzamiento se le fue adentro a Ryan McMahon con cuenta de 0-2, pero Misiorowski regresó para poncharlo con una recta de 101.4 mph en la parte alta de la zona. Eso representó otro récord en la era del rastreo de pitcheos. Antes de Misiorowski, la recta más rápida de un abridor en el quinto inning o más adelante era de 102.6 mph, registrada por Tarik Skubal de Detroit, increíblemente en el noveno acto contra Guardianes el 25 de mayo del 2025 para completar una blanqueada. Misiorowski todavía lanzaba a 102.7 mph en el sexto inning camino a ponchar a Cody Bellinger para su undécimo abanicado del juego. Un bateador antes, Misiorowski había retirado por la vía del ponche a Judge para concretar su quinta apertura con al menos 10 ponches en 22 presentaciones de por vida. Fue una noche que reescribió los libros de récords de Statcast. Misiorowski lanzó 22 pitcheos de 102.0 mph o más, dos más que cualquier otro pitcher en la era del rastreo de pitcheos. También tuvo cuatro ponches con lanzamientos de 102.0 mph o más, otro récord para esta era. Su promedio de velocidad en la recta fue de 101.1 mph, el más alto para cualquier pitcher que haya realizado al menos 40 pitcheos en un juego durante esta era.
Creen que Jacob Misiorowski estaba motivado para su primera apertura en su carrera contra los Yankees? El derecho de los Cerveceros de 24 años y auténtico lanzallamas humano se quedó a una pulgada de un inning inmaculado contra Aaron Judge y compañía la noche del viernes en el American Family Field, en la victoria de Milwaukee por 6-0 en la que alcanzó las 103.6 mph y lanzó las siete rectas más rápidas para un abridor en la era del rastreo de pitcheos, que comenzó en el 2008. Antes del viernes, los abridores habían realizado apenas tres pitcheos de 103.0 mph o más en temporada regular y postemporada desde el inicio del 2008. Uno de ellos pertenecía al propio Misiorowski en su salida anterior, una joya ante Washington que fue interrumpida por un calambre en el tendón de la corva derecho en el sexto inning mientras trabajaba un juego sin hits. Pero eso fue apenas un aperitivo, porque Misiorowski regresó saludable el viernes por la noche y lanzó otras 10 rectas de 103 mph o más contra los Yankees, siete de ellas solamente en un impresionante primer capítulo. Misiorowski realizó 10 pitcheos en la primera entrada, todos rectas. Ninguno estuvo por debajo de las 102.4 mph. Siete alcanzaron al menos 103.0 mph, incluyendo una máxima de 103.6 mph en el lanzamiento con el que provocó el elevado de línea de Judge para terminar el episodio. Sólo un hombre en el planeta ha lanzado una pelota más rápida en un juego de Grandes Ligas esta temporada. El cerrador de los Padres, Mason Miller, alcanzó las 103.8 mph ante los D-backs el 25 de abril. Ese inning estuvo cerca de ser inmaculado, la hazaña de retirar a tres bateadores con tres ponches utilizando el mínimo de nueve lanzamientos. Misiorowski ponchó al primer bate Trent Grisham y al segundo en el orden Ben Rice con tres pitcheos cada uno, incluyendo los dos terceros strikes más rápidos registrados por un abridor: 103.3 mph ante Rice después de uno de 102.8 mph contra Grisham. Luego, Misiorowski colocó cuenta de 0-2 ante Judge, el vigente Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Para ese momento, los ocho pitcheos de Misiorowski habían sido rectas de cuatro costuras. Por supuesto, lanzó otra más a 103.1 mph, apenas fuera de la esquina baja y afuera para bola uno. Sin inmutarse, Misiorowski volvió con otra recta, la más veloz de la entrada. Judge conectó una línea directo al guante de Sal Frelick en el jardín derecho. La velocidad de Misiorowski normalmente comienza en su punto máximo y luego disminuye inning por inning, pero en un segundo acto sin carreras estaba tirando todavía más fuego. Lanzó otros dos pitcheos a 103.6 mph ante Spencer Jones, el prospecto número seis de los Yankees, quien hacía su debut en MLB. Jones se ponchó tirándole a un foul tip para terminar un segundo capítulo en blanco, y los compañeros de Misiorowski recompensaron rápidamente su impactante inicio anotando cuatro carreras en la parte baja del segundo. Misiorowski siguió tirando fuego más profundo en el juego. Ponchó a los tres bateadores en el quinto inning mientras alcanzaba las 103.0 mph en su pitcheo número 71 de la noche. Ese lanzamiento se le fue adentro a Ryan McMahon con cuenta de 0-2, pero Misiorowski regresó para poncharlo con una recta de 101.4 mph en la parte alta de la zona. Eso representó otro récord en la era del rastreo de pitcheos. Antes de Misiorowski, la recta más rápida de un abridor en el quinto inning o más adelante era de 102.6 mph, registrada por Tarik Skubal de Detroit, increíblemente en el noveno acto contra Guardianes el 25 de mayo del 2025 para completar una blanqueada. Misiorowski todavía lanzaba a 102.7 mph en el sexto inning camino a ponchar a Cody Bellinger para su undécimo abanicado del juego. Un bateador antes, Misiorowski había retirado por la vía del ponche a Judge para concretar su quinta apertura con al menos 10 ponches en 22 presentaciones de por vida. Fue una noche que reescribió los libros de récords de Statcast. Misiorowski lanzó 22 pitcheos de 102.0 mph o más, dos más que cualquier otro pitcher en la era del rastreo de pitcheos. También tuvo cuatro ponches con lanzamientos de 102.0 mph o más, otro récord para esta era. Su promedio de velocidad en la recta fue de 101.1 mph, el más alto para cualquier pitcher que haya realizado al menos 40 pitcheos en un juego durante esta era.
Samar Leyva pegó jonrón con la casa llena en la parte baja de la quinta entrada para darle la vuelta al cotejo y esto sirvió para encaminar al triunfo a los Pericos de Puebla por pizarra de 8-7 sobre los Diablos Rojos del México en juego recortado a siete entradas debido a la lluvia que azotó al Estadio Hermanos Serdán. @LMBBanorteOficial
🔥 ¡OTRA VEZ LOS DEJARON EN EL TERRENO! 🔥 Con el estreno esta temporada de Michael Wielansky, una gran salida de Kurt Heyer, cuadrangular de Kyle Garlick y un batazo decisivo de Yurenswi Fargas, los Charros de Jalisco vencieron 7-6 a los Algodoneros de Unión Laguna y se llevaron la serie en el Estadio Panamericano ⚾️ Heyer brilló desde la loma: 📊 5.2 IP | 7 H | 1 CL | 5 K Los Algodoneros atacaron con tres carreras en la sexta, pero Jalisco respondió de inmediato con HR de dos carreras de Kyle Garlick 💣 para empatar el juego. Todo se definió en extra innings ⏰ y en la baja de la décima apareció Johneshwy Fargas para conectar el batazo que dejó por segunda vez en la serie en el terreno a Unión Laguna. 🔥 Destacados: 🔹 Kyle Garlick: 4-3, HR, 3 CP 🔹 Mateo Gil: 5-3, 3 CA 🔹 Willie Calhoun: 2 CP Con la victoria, Charros amanecerá con marca de 10-8 en el cuarto lugar de la Zona Norte, a un juego de Rieleros de Aguascalientes, rival al que recibirán este fin de semana. ⚾️ Resumen, voz, edición y montaje: @javier_deportes Fotografías y videos: @charrosbeisbol / @betoogomez / @ligamexbeis #Charrosbeisbol #LigaMexicanaDeBeisbol #todossomoscharros #ArribaJalisco #LMB
Lo que comenzó como un posible revés para la rotación de los Dodgers se transformó en una jornada ofensiva dominante en el Daikin Park. Pese a perder a Tyler Glasnow por dolor en la parte baja de la espalda tras apenas una entrada, Los Ángeles se llevó una victoria por 12-2 sobre los Astros el miércoles, encabezada por una histórica jornada del cubano Andy Pagés, quien conectó tres jonrones por primera vez en su carrera. El triunfo concluyó la serie demostrando cómo la alineación de los campeones puede respaldar a un bullpen obligado a cubrir largos episodios de relevo de manera repentina. Mientras que el enfoque inicial estuvo en la partida de Glasnow, los últimos siete capítulos fueron definidos por un ataque de 14 hits que impidió que Houston capitalizara el cambio repentino de lanzador. La explosión del ataque comenzó en el tercer inning. Después de que Shohei Ohtani anotara en un lanzamiento descontrolado para darle a los Dodgers una ventaja por 3-1, Pagés conectó un cuadrangular de tres carreras por el jardín izquierdo ante el abridor de los Astros, Lance McCullers Jr. Dos entradas después, el guardabosque agregó un tablazo de dos carreras para extender la ventaja por 9-1. Coronó el primer partido de tres bambinazos de su carrera en el noveno capítulo con un cañonazo solitario por la pradera izquierda ante el mexicano César Salazar. La hazaña marcó la primera vez que un jugador de los Dodgers se vuela la barda tres veces en un compromiso desde que Max Muncy lo lograra el 10 de abril contra los Rangers de Texas. Pagés también aportó a la defensa en el séptimo episodio, realizando una atrapada saltando en el jardín central para robarle un extrabases a Cam Smith. A sus 25 años, Pagés es el titular más joven en una alineación de los Dodgers que frecuentemente presenta a seis jugadores de 31 años o mayores. Su producción en la parte gruesa del lineup ofrece un contraste juvenil para un roster cargado de veteranos que ha lidiado con varios trechos de altibajos ofensivos esta temporada. El apoyo de más de 10 carreras brindó la amortiguación necesaria para un grupo de relevistas que navega entre varias ausencias. Con piezas clave del bullpen actualmente en la lista de lesionados, la escuadra de Los Ángeles dependió de seis relevistas diferentes para terminar el juego. Jack Dreyer, el venezolano Edgardo Henríquez, Kyle Hurt, Blake Treinen, Tanner Scott y Brock Stewart se combinaron para permitir apenas una carrera en los últimos siete innings. Esta capacidad para manejar cambios inesperados en el pitcheo es una razón primordial por la que los Dodgers permanecen en la cima del Oeste de la Liga Nacional. Mientras el equipo espera más noticias sobre la espalda de Glasnow, la capacidad de la ofensiva para armar una ventaja tempranera redujo la presión sobre un bullpen que ha sido muy exigido durante los primeros dos meses de la campaña. El manager Dave Roberts señaló antes del partido que el éxito del equipo frecuentemente comienza con el ritmo que marca el abridor, pero el miércoles se demostró que la alineación es capaz de mantener ese impulso. En una temporada donde el cuerpo de lanzadores ha enfrentado varios ajustes por lesiones, el aporte de los bates jóvenes como Pagés sigue siendo un aspecto central de la consistencia del equipo.
Samanes de Aragua encontró el camino del triunfo, y lo hizo de gran forma. Tras una amarga racha de ocho derrotas consecutivas, el conjunto aragüeño castigó sin piedad a los Delfines de La Guaira con una pizarra de 13-2, sellando la victoria por la vía del nocaut en el séptimo episodio. Ataque temprano La artillería de Aragua no dio margen desde el "play ball". El abridor de los visitantes, Gelson Carpio, fue emboscado en el mismo primer capítulo con un rally de cinco anotaciones. Tras dos outs, Beycker Barroso inició la fiesta con un sencillo al jardín derecho para traer la primera. Luis Pineda y el propio Barroso ampliaron la ventaja cruzando el plato. La estocada de la entrada lo dio Yhoswar García, quien empujó dos más con un imparable oportuno. El juego se mantuvo bajo control hasta el quinto tramo, cuando Daniel Montesino sumó la sexta rayita aragüeña mediante un elevado de sacrificio que permitió anotar a Barroso. Los dirigidos por Eliézer Alfonzo intentaron descontar en la recta final. En el sexto inning, Ángel Aponte rompió el cero para la visita impulsando a Oswaldo Arcia. En el séptimo, la experiencia de Gorkys Hernández se hizo sentir con un triple, anotando posteriormente gracias a un elevado de sacrificio de Rougned Odor. El madero de Eduardo Díaz La parte baja del séptimo capítulo fue un despliegue ofensivo de Samanes. Con un rally de siete anotaciones, la ofensiva local desmanteló por completo el relevo guairista. El broche de oro lo puso Eduardo Díaz, quien desapareció la pelota con un soberbio cuadrangular de tres carreras para sentenciar el encuentro y desatar la celebración en Maracay.