Bien está lo que bien acaba, caramba. Un gol en el 93 y tres puntos. Es lo que cuenta, seguir sumando después de un partido donde un Efesé que mejorço mucho con respecto a Zaragoza pudo haber marcado varios goles en el primer tiempo pero también una Real Sociedad B, con jugadores muchos de ellos casi niños aún y que ofreció muy buenas maneras, especialmente en la primera fase. El único tanto de la tarde legaría en el minuto 93, el penúltimo de los cuatro que el colegiado dio como añadido y que Alfredo Ortuño cabeceó de una manera espléndida un centro de rosca de Julián Delmás que le puso el balón justo en la cabeza del delantero yeclano, que remató impecable dándole a su equipo el premio gordo en un choque con muchas alternativas, con muchas ocasiones y que acabó dejando una sonrisa en la cara de todos los seguidores blanquinegros.