Esta corredora escondĂa un secreto inimaginable. Cuando Linsay Flach competĂa en las pruebas de clasificaciĂłn para las Olimpiadas nadie sospechaba nada fuera de lo comĂșn. No tenĂa el fĂsico mĂĄs imponente y no era la favorita para clasificar pero habĂa algo que la diferenciaba de todas las demĂĄs atletas en esa pista, estaba embarazada de 18 semanas. Afortunadamente, detuvo la carrera despuĂ©s de los 100 metros por la seguridad del bebĂ© y mĂĄs tarde explicĂł que querĂa demostrar que las mujeres son capaces de todo, incluso estando embarazadas.