El 6 de julio de 2018, en los cuartos de final del Mundial de Rusia, Francia venció a Uruguay con un gol que pocos olvidarán. Antoine Griezmann sacó un potente remate desde fuera del área, y tras un error de Fernando Muslera, el balón terminó dentro del arco. Francia se ponía 2-0 y prácticamente sentenciaba la eliminatoria. Pero mientras sus compañeros celebraban, Griezmann se quedó inmóvil. No gritó, no sonrió, no celebró. Su amor por Uruguay y su amistad con jugadores como Diego Godín y José María Giménez hicieron que aquel gol fuera más triste que feliz para él. ¿Por qué Griezmann no festejó uno de los goles más importantes de su carrera? Revive este momento único y descubre la historia detrás de el gol que nunca pudo celebrar. 🔔 Suscríbete para más historias del fútbol!