Miguel Cabrera viene a batear y aparentemente algo anda mal. Cabrera se da cuenta de que algo no está bien con la caja de bateo y le hace la advertencia al umpire, pero al parecer éste le dice que todo está bien. Cabrera vuelve a batear, pero esta vez el catcher A.J. Pierzynski piensa que Miggy está fuera de la caja de bateo y al parecer tiene razón, como podemos ver aquí. Pero el venezolano insiste en que él está bien y asegura que las líneas que marcan la caja de bateo están mal e incluso dice donde deberían estar. Los árbitros no toman a la ligera las indicaciones de Cabera y examinan la situación, dándose cuenta que el venezolano tiene razón y proceden a medir para marcar bien las líneas que determinan la caja de bateo. Empleados del estadio borran las líneas y las marcan nuevamente mientras los árbitros vigilan de cerca el trabaja que se está realizando. Todo está listo y vuelve Miguel Cabrera marcando con su pie derecho donde lo estaba haciendo antes, aunque esta vez queda dentro de la caja de bateo. Jake Peavy lo domina con elevado al jardín derecho, pero lo importante es que Cabrera demostró era un jugador que estaba en suyo.