El PSG ganó, pero se quedó cerca del sueño. El conjunto parisino hizo su trabajo ante el Brest, pero la corona no estaba en sus manos, ya que necesitaban que el Lille cayera, algo que no concedieron, convirtiéndose en los nuevos monarcas de la Ligue 1 y dejando a PSG con las manos vacías. Los parisinos no tenían el futuro en sus manos, dependían de lo que sucedía en el duelo del Lille, pero concentrados en duelo fueron en busca del desde el primer minuto, aunque el arquero Larsonneur fue protagonista para evitar que fuera una goleada. Cuando parecía que el cero se mantenía en el primer tiempo, aparecería la magia de Di María. El argentino cobraría un tiro de esquina bastante cerrado, el balón sería desviado ligeramente por Faivre provocando que cambiara la dirección del balón entrando directo al marco para el 1-0. En el 69, Mbappé logró un contragolpe, se quitó la marca y al portero para poder llegar solo a la meta para el 2-0 que sería el definitivo. Pese al triunfo la historia ya estaba dictada y en Francia ya reina el Lille. #Ligue1xESPN