Fue también el final feliz de una rivalidad que parecía que se había tornado muy personal para el mexicano y el estadounidense. Después del nocaut, Plant se acercó, con una energía diferente, al campeón indiscutible y los dos parecieron reconciliarse al instante. Hace unas semanas, Canelo perdió el temperamento como nunca se había visto antes durante la conferencia de prensa en septiembre pasado cuando el mexicano golpeó a Plant, ocasionándole una cortada abajo del ojo derecho después de que el estadounidense lo atacó en el careo. “Es un gran peleador, no hay que quitarle méritos”, expresó el pugilista de 31 años. Canelo explicó que al final del pleito, Plant le dijo que quería seguir peleando y se disculpó por el altercado en la conferencia de prensa, y por lo que pareció ser un malentendido.