Lamolina cobró una falta del arquero de Ferro a Anselmo cuando era al revés: 1-0 del Cervecero para jugar por el ascenso con Barracas. El arbitraje en la Primera Nacional volvió a estar en el centro de la polémica en medio de la definición del segundo ascenso a la Liga Profesional. Con el encuentro 0-0 en el estadio Centenario, Nicolás Lamolina inventó un penal a favor de Quilmes que terminó siendo clave en la serie de la semifinal del Reducido. Así, Ferro estalló de bronca y se quedó sin la ilusión de retornar a la elite del fútbol argentino después de 21 años. ¿El sueño de los del Sur? Cada vez más cerca de concretarse. Con penal y por la gloria... A diferencia de lo que ocurrió en la ida en Caballito, el Cervecero salió decidido de entrada. Con la idea de aprovechar la localía y las más de 20 mil almas que estuvieron en el estadio Centenario, el equipo buscó presionar bien alto ante un Verde que sabe jugar con la pelota. El objetivo: molestarlo e incomodarlo. Y estuvo cerca de aprovechar. Es que si bien no tuvo el dominio de la pelota, supo cómo llegar con peligro. Primero casi goleó con un cabezazo de Facundo Pons que dio en el travesaño y, después, un centro de Mariano Pavone estuvo ahí de meterse por el segundo palo de Marcelo Miño, un espectador de lujo en la jugada. NOTA: DIARIO OLE (14/12)