Gareth Bale está atrevesando por la que es seguramente su peor etapa como futbolista profesional si dejamos de lado las lesiones. Al futbolista galés no le sale nada y tal y como está la temporada, los nervios están a flor de piel. En el partido de ayer ante el Huesca en el Santiago Bernabéu, la propia afición blanca no le perdonó una a Bale hasta que llegó el típico momento de desesperación que incitó los clásicos abucheos y pitos.